jueves, 23 de marzo de 2017

El Día: Sáhara occidental y posmodernidad

CRITERIOS
JOSÉ MARÍA LIZUNDIA
Sáhara Occidental y posmodernidad
Edición impresa
Por algunos libros que se publican sobre el Sáhara nada parece haber cambiado y hallarnos todavía en 1975. Basta leer títulos y diagnósticos: rendición, huida, honor, traición, cobardía... Son todos conceptos con los que se podría poner letra a un himno militar. El primero y más numeroso grupo de tratadistas sobre el Sáhara fueron los militares, que resultaron serlo del ejército colonial de una dictadura. A ellos se sumarían periodistas, algún profesor o jurista, novelistas y muchos solidarios. Entre todos ellos han creado el metarrelato del Sáhara, que como un mito trata de una narración ejemplar que explica cómo ocurrieron las cosas de una vez para siempre. El último libro se titula la "Historia prohibida del Sáhara". Llamar prohibida a la jaleada, hegemónica e invasiva versión canónica denota excederse en ganas. El mito aparece ya como gran tragedia que honrar y perpetuar. El eterno retorno del metarrelato y la ucronía.
Entretanto, el mundo ha dejado radicalmente de ser como fue. Desaparecieron la guerra fría y los bloques, desaparecieron el movimiento de países no alineados y el panarabismo; la descolonización surgida tras la II Guerra Mundial es historia, los movimientos de liberación nacional se extinguieron. La única lucha armada en el Sahel y África corre a cargo del terrorismo islamista. El modelo del Estado progresista ha sido sustituido por el de Estado fallido. En el mundo actual apenas subsiste, fuera del tiempo, el Polisario y los solidarios españoles que jalean la independencia.
El cambio de paradigma salta desde el momento en que la comunidad internacional, manteniendo formalmente el derecho de autodeterminación, ha impuesto una salida material al conflicto: solución justa, duradera y mutuamente aceptada por las partes, RASD y Marruecos. Dos titulares de derechos. Los amigos del Sáhara tras el apoyo del frente de los militares, solidarios y periodistas cuentan con un nuevo aliado: el frente académico. Véase el libro coral "Sáhara, 40 años después" (hay más). Estos no ignoran lo de la solución justa, duradera y mutuamente aceptada, pero la enfrentan en claves posmodernas.
Se habla de visibilizar el conflicto -en mi época hubiera sido concienciar-, por tanto de una deriva estética y moral: conmover en lugar de persuadir racionalmente. Definen el Sáhara como nación imaginada (Anderson), hablan de transterritorialidad, de incardinar la lucha de los saharauis en las luchas identitarias junto a gays, feministas... y de confrontación (Laclau/Mouffe). En lugar de la autodeterminación (derecho concreto y sustantivo), apelan a principios de justicia y "los derechos". La pureza posmoderna también ha llegado al Magreb.


lunes, 13 de marzo de 2017

La historia jaleada del Sáhara Español

El libro en realidad se llama “La historia prohibida del Sáhara Español”, (última variación de uno anterior) que de prohibida no tiene nada, ya que se trata de la historia beatífica y canónica del Sáhara español absolutamente hegemónica en España. Los españoles han creado el metarrelato del Sáhara, que como los mitos se trata de una narración ejemplar, por la que todo queda explicado de la misma manera desde los tiempos primordiales en que una primera vez ocurrieron.  Como Verdad es una y unívoca. Lo que es casi milagroso es encontrar alguien con versión distinta de la muy mal llamada historia prohibida, puede que alguien carezca de versión, pero no que se aparte del unánime acuerdo de verdad. Los tratadistas sobre el Sáhara, cuyo primer y más numeroso grupo lo constituyeron paradójicamente  los militares del ejército colonial de una dictadura militar, al que se sumaron periodistas, solidarios, algún jurista, profesores, incluso novelistas… Todos ellos han mantenido una interpretación cerrada y militante a favor del Polisario. La cooperación incluso es una cooperación de parte y programa máximo: la independencia del Sáhara. Son 200 asociaciones españolas que representan la excepción en la cooperación internacional, se trata de la logística, facción para diplomática y propagandista y de apoyo moral al Polisario. Es tal su ímpetu que todas las penalidades, sufrimientos, desesperanza  que abaten a los saharauis de Argelia están justificados por estos estos solidarios (primera línea de la independencia, a riesgo cero). Mientras  los viajeros solidarios a Tinduf, se lo pasan en grande con festivales de cine, maratones, derrah y land rover por el desierto, fantasías se lucha y revolución, banderas y banderas y a la vuelta escribir un libro.
Bárbulo es una pieza clave en la construcción del metarrelato. Demuestra que es imposible que aflore una brizna de crítica, de análisis a través del tiempo, evolución,  acceder a otras visiones, enfoques o autocrítica. No pareciera  muy difícil constatar el fin de la guerra fría, el fin del movimiento de los países no alineados, el fin  del panarabismo, la liquidación histórica de los movimientos de liberación nacional, de la descolonización ya fase histórica extinta, nuevas realidades como los estados fallidos, el terrorismo islamista… que   han revocado la historia. Para Bárbulo nada de eso tiene la más mínima importancia. Ni le llama la atención siquiera. Como si estuvieran prohibidos.
Bárbulo está con la historia  sagrada  del ejército franquista humillado por los moros (racismo hispano), y donde la dogmática habla de traición, honor, huida, rendición… En definitiva, que con la historia prohibida por nadie,  se podría escribir un  himno militar. No se perdonan que no se entrara  en guerra haciendo frente a la Marcha verde, con matanza de civiles incluida.
El autor maneja muchas fuentes, para sembrar de hechos  y anécdotas una tragedia, que el busca eternizar como tal, ritualizarla, recordarla.  El piensa en el mito, en visibilizar, memorizar la tragedia, honrarla. Nuestro autor ni siquiera  se suma a la versión posmoderna del frente académico que le ha salido al canon hispano del Sáhara: son los profesores de Universidad, autores algunos del  "El Sáhara 40 años después", que se han dado cuenta de que se ha entrado en una nueva fase  desde el momento que se propone una solución justa, duradera y mutuamente aceptada por las partes. Así el frente académico ha echado mano del arsenal posmoderno: emociones, visibilidad, transterritorialidad, imaginario…  A los adalides del metarrelato original solo les interesan sus emociones: el Sáhara que a ellos les ha prohibido la historia.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Manuel Vidal y el teórico del Sáhara

Querido José María: Me leí Sahara, cambio de paradigma casi de un tirón: incisivo, clarificador, profundo, divertido, una forma de pensar que da que pensar.
Creo que has completado muy bien la trilogía del Sahara.
Se puede decir que te has convertido en el gran teórico español del Sahara, de la teoría cuántica del Sahara, porque tratas de llegar a la esencia de las partículas, de los conceptos, que se han manejado hasta hoy sobre el Sahara, principalmente en España.
Mis felicitaciones y un fuerte abrazo José María.

Manuel Vidal


Manolo Vidal fue premio nacional de periodismo, director de la Gaceta de Canarias, prologuista de mi segundo  libro del  Sáhara y un gran  especialista en el Sáhara. 

sábado, 22 de octubre de 2016

lunes, 25 de julio de 2016

El Día de Tenerife : MARRUECOS

CRITERIOS
JOSÉ MARÍA LIZUNDIA
Marruecos
26/jul/16 06:13 Edición impresa
Enfatizaba el gran experto en Marruecos y norte de África Ignacio Cembrero, corresponsal de El País en Rabat durante muchos años, que el único país estable del norte de África es Marruecos. De la revuelta saharaui de GdeimIzik de 2010, se dijo, con muy poca seriedad y excesiva premura, que fue la mecha de la Primavera Árabe, como gran éxito. Es un buen contrapunto para el análisis.
Próximo el aniversario de la exaltación al trono del rey Mohamed VI, puede ser el momento de dar unas pinceladas sobre ese estado, que es, junto a Etiopia, el más antiguo de África, que tiene trece siglos. Fue el primero en reconocer la independencia de EE.UU. y este país adquirió su primera propiedad consular en Tánger. Marruecos fue la única nación de la cuenca sur del Mediterráneo que se zafó de las garras otomanas y el último país de África en ser colonizado por Europa (1912). Volvió a ser diferente cuando accedió en 1956 a la independencia con multipartidismo (sin uniformados totalitarios) y con el voto de la mujer. Ese pluralismo no solo es político, sino que es lingüístico (los idiomas bereberes -tamazight...- y árabe, más francés y tres millones que hablan español), étnico (bereberes, árabes judíos, saharauis, negros) y cultural. Es decir, que estamos ante una sociedad abierta, plural, heterogénea, con libertad de partidos, prensa, sindicatos, asociaciones, mercado...; a pesar de todas sus crisis y deficiencias, en constante evolución institucional, que es mucho más meritorio si miramos el mapa. Han tratado de conjugar modernidad y tradición y cultura islámica, profesan un islam heterogéneo. Abdallah Laroui dirá que semichií (descendientes del Profeta), aun siendo sunitas, con una impronta mística sufí relevante, morabitos y zuaias. Igual que en el Sáhara. Son muchos los factores que pueden definir la modernidad, pero tomado como ejemplo la mujer, el número de universitarias, puestos ocupados, nuevo código de la familia..., ofrece una emancipación real no excesivamente distante a Europa. Hay seis ministras en el gobierno actual. El feminismo de resultados demuele al del activismo folclórico-gestual.
No creo que conozca mucha gente que la legislación internacional sobre derechos humanos, como señala Mohammed Larbi Messari, forma parte del corpus legal nacional (derecho interno). Marruecos se ha adherido a treinta y cuatro acuerdos, declaraciones y protocolos internacionales sobre los derechos humanos, cívicos, políticos, económicos... Se ha creado el Consejo Consultivo de Derechos Humanos, Amnistía Internacional tiene oficina, y las denuncias por violaciones en este caso tienen los medios para poder prosperar. Otros no lo tienen ni tendrían.

viernes, 8 de julio de 2016

La invitación del Consulado de Marruecos

Llevaba unos días impaciente por recibir la invitación. ¿Nos invitarán? Me pregunta XY. Seguro, respondo. El año pasado no pudimos ir porque fuimos a Baskenland.  Si en algo estoy metido hasta las cejas es en Marruecos. Leo a historiadores, periodistas, políticos marroquíes, ¡qué diferencia con los hispano-saharauis –argelinos!

Hoy he comprobado que no termino mi trilogía este verano porque ya estamos  en él. Tengo la tentación de la total refutación del argumentario (parecen un partido político) tripartito  hispano-saharaui-argelino, e incurro en ello, cuando tengo varias cuestiones que sí  considero verdaderas aportaciones y reenfoque, que es lo que tengo  que desarrollar y dejarme  de tentaciones e instinto.  ¡Hombre!,  he sido recusado en el libro,  de los profesores de universidades poshispánicas, del 40 aniversario de reintegración del Sáhara, en el que se  me alude como promarroquí. El coro en contra y combatiente. Nunca me  había  declarado así, lo que  nunca hago es no dar la cara, no me lo había  planteado. Pero a raíz del libro y de que las universidades canarias no tengan  mis libros del Sáhara y otras muy eméritas sí, pues otra añadidura, y una interrogante: qué pasa ¿que no podría ser promarroquí? Marruecos es el estado más  antiguo de África, el último  en ser sometido  al colonialismo europeo, que después  se independizó con el derecho al voto de la mujer y con pluripartidismo (una  anomalía, véase Tinduf), que su riqueza cultural es deslumbrante. Sabíamos que  Marruecos es con diferencia el  que tiene el mayor número de hispanohablantes con 3 millones de marroquíes que hablan  español. No seguiré
He fotocopiado la invitación para  enseñarle el lunes -conoce al cónsul-,   a mi muy  divertido  amigo, que   es  ait-baamram, Ahmed, el guardacoches de la Noria, que me aparca   el coche  cuando está lleno y me trae la llave a Los Reunidos. Se va a quedar de una pieza. Ya lo he guardado para que no se me olvide.   Ait-baamran, le grito yo,  “aceite  Argan” me responde él y nos golpeamos espalda. hombros y lo que encontremos. 

miércoles, 22 de junio de 2016

Mis libros del Sáhara en la UNIVERSIDAD DE CHILE

Mis libros del Sáhara en la UNIVERSIDAD DE CHILE
Mi amiga chilena Bárbara a la que mandé mis libros sobre el Sáhara –no recuerdo cómo contactamos-,  ya que lleva el blog Misosoáfrica, dejó sendos ejemplares en su universidad, la más importante de Chile, y por fin, años después, han sido catalogados. Según me cuenta, los bibliotecarios reciben infinidad de libros que deben expurgar y seleccionar.  Que debe ser lo que pasó en la Universidad que se suponía había enchufe, Georgetown: ni los libros donados del escritor sobre el que escribí un libro, ni los míos propios fueron catalogados. O sea que no parece tan fácil acceder a las universidades.
Mis libros sobre el Sáhara acceden a la  Universidad de Chile, pasando selección,  a la gran Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, UNED, Complutense y a la biblioteca de AECID  (Agencia Española  de Cooperación  Internacional para el Desarrollo) del Ministerio  de Asuntos Exteriores, en  su Biblioteca islámica, pero no  a las universidades canarias que acogen todo lo que se publica aquí o tiene que ver.
Presentía que era vetado, al parecer se conoce mi disidencia de la versión  canónica o metarrelato, Descubrí en  el libro colectivo de  la universidad española que se alude a mí sin citarme, tildándome de promarroquí. 
Marruecos es el país que más me interesa del mundo con diferencia. No es susceptible de comparación con los campamentos, a ningún nivel. Estoy leyendo y  escribiendo muchísimo, quiero que nos pongamos a hablar en serio del Sáhara de una vez, que haya el máximo conocimiento, no pinceladas, ni ornamentos, falacias, falsedades, prejuicios, opiniones--consignas. Vamos a  hablar por  fin en serio, sí. Sin  arengas, pancartas y falsísima  melosidad humanitarista.
Con  conocimiento y argumentando, siendo imaginativos,  evidenciando contradicciones y falsedades, ocultamientos y manipulaciones.
No tolero las censuras y los autos de fe, de que soy víctima. Vamos a hablar  de todo lo que no se ha hablado, de todo lo callado y desviado. Nos vamos a sorprender una barabaridad (nunca  mejor dicho).  Ya  solo el título va a gustar.